Al borde
Al borde, siempre al borde. Como si la única consigna fuera estar tambaleando en la frontera. Y ahí donde la decisión es una necesidad, en donde la vida se define, las alas inquietas empieza a perder su brillo. El aletear es difuso, y cuando todo es más claro, lo obtuso somos nosotros. Ir de un lugar a otro, sin más, es una autopista enrevesada de dignidades que se estrellan sin protección alguna. Confusión y valor. ¿Cómo si los cobardes necesitáramos claridad? Guardarraíl del alma exigimos, pero lo mismo vamos de cola, en automático, vencidos aún vencidos. Lo que no vemos esta al frente nuestro y lo que dejamos ver son las pistas de lo que nos merecimos. Herida y dolor, sangre y rojo castigo. La oportunidad vuelve, ¿hasta cuando? Y ser lo que uno elige a veces es una terrible bendición. El diseño es una conversación y el sofismo de mi amor esta atada a tu cuadrícula. A ese dibujo elegante de los muñones de tus tacones. De la mirada perdida en el método. Al borde de nuevo. Al borde en presente. Al borde de uno mismo, como si olvidarse fuera la consigna.
EL GORDO SAPO
Gaby dijo
já!!! eso es..¿como si los cobardes necesitáramos claridad??.. un abrazo amigo...
7 Octubre 2008 | 01:29 PM